La complejidad o sencillez de las relaciones humanas

Hoy les comparto una reflexión. Mientras disfruto de una grandiosas vacaciones en la tierra de mi mujer.

Sin tareas ni una lista de pasos a seguir. Solo mi punto de vista.

Por favor, disculpen el formato del post ya que aun no aprendí a editar correctamente en el iPad. Vamos allá! Avancemos.

Dividido en tres cuestionamientos:
Los pongo en situación:
Hace unos días, recibí la visita de uno de mis mejores amigos, a quien hacía mucho tiempo no veía. Además de hacerme inmensamente feliz,  estuvimos conversando sobre diversos temas, aunque uno en particular es el que hoy quiero compartirles.

¿Cómo influyen los amigos en la vida?

Todos los tenemos, quien mas quien menos. Siendo la principal diferencia el nivel de profundidad y compenetración que desarrollamos con estas personas especiales; y desde este enfoque, el impacto que tienen en nuestras vidas.
Hubo un punto que salió repetidas veces en nuestras conversaciones:
Somos seres emocionales, y muchas veces no le damos la debida atención a este aspecto sino que vamos constantemente persiguiendo resultados. Donde ni siquiera nos detenernos a considerar que estas personas especiales, muchas veces son personajes importantes en nuestro paso por la vida.

Lo menciono sin dejar de ser realista con las obligaciones y preocupaciones que todos tenemos ni idealizar el concepto amistad.

Al tratarse de una conversación con alguien con quien nos te ves hace tiempo, tocamos diversos temas, historias vividas, muchos buenos momentos que compartimos, etc.

Aunque nos detuvimos en una situación en particular, la pérdida de un amigo en común. Justamente por su contundencia, la tomare para compartirles mis pensamientos al respecto.
Con mi amigo nos preguntamos, ¿como no nos dimos cuenta? ¿debiéramos haber hecho algo mas que le hubiere sido de ayuda y quizás no hubiese terminado con un infarto que lo fulminó?. A pesar que se lo veía muy bien estos últimos tiempos, contento, con trabajo nuevo, en pareja. Es decir, a vista de todo el mundo, no había nada, ninguna señal que nos avisara sobre el inminente final que tuvo.

Algo muy muy doloroso pero que ya esta hecho. Nada podemos hacer para volver atrás y actuar diferente. No hay respuestas ni consuelo para ninguna pérdida, solo el paso del tiempo.

Aquí es donde me quiero detener en primer lugar:

Cuestión 1: ese momento en que perdemos algún allegado, ni hablar si ademas era un buen amigo, donde se nos pasan por la cabeza cosas como: “no somos nada” (frase cursi pero esta u otras parecidas se vienen a la cabeza en esos momentos), “a todos nos puede tocar en el momento menos pensado”, “al final de que sirve tanto esfuerzo y preocupaciones si te puedes morir en cualquier momento”, “decimos en voz alta: ves como hay que vivir sin tantos problemas y disfrutar más de la vida” y otras tantas reflexiones express por el estilo, que inmediatamente después, disparan en nuestra mente: … que putada, si tenía mi misma edad y mira como esta ahora…. Y luego la reacción casi obligada:

Voy ha actuar diferente a ver si el próximo soy yo, se acabo!, ahora pensare mas en vivir y no tantos frentes abiertos, preocupaciones y rollos que por conseguir mejorar nuestro vivir y satisfacer anhelos me llevan a los límites de stress y en definitiva para que sirven si me dejo la salud en el camino, y así otras tantas promesas de cambio de vida, con un común resultado final …. NO HACEMOS NADA. Se queda como otras tantas cosas que íbamos a hacer en solo ideas o dichos que se perderán en el olvido con la próxima llamada que recibimos.

Quedarse con este detalle, y volvamos al tema principal del inicio, los amigos. Con la experiencia, veo que tendemos a descuidar esa relación particularmente.

Quizás confiando en que “como son amigos”, siempre estarán. Que comprenderán que no nos veamos ni hablemos periódicamente, ni nos preguntemos simplemente ¿como estas? Ni hablar de preguntas más personales o complejas por miedo a que me pidan algo ……

Aquí la cuestión numero 2:

Me pregunto, ¿somos realmente AMIGOS con mayúsculas o tan solo personas con quienes me llevo bien?

En la vida, necesitamos de al menos tres tipos: Amigos, pseudo amigos y conocidos.

Cuando hablo de amigos, me viene a la mente, si se trata de una cuestión contextual o exclusivamente personal. De los condicionamientos, influencia y efectos de la velocidad con que transcurre la vida actual donde las preocupaciones, los objetivos, metas y obligaciones que cada uno tenemos, hacen que tratemos a nuestras relaciones como un proyecto más en vez de una relación con una persona, que obviamente tiene emociones, inseguridades, problemas, etc. pero ante todo siente. Obviamente no hablo de cualquier persona. Siempre me refiero a esos que consideramos amigos.

En este estado de situación, reflexiono intentando comprender las relaciones personales, a pesar que muchas veces interactúanos en contextos sociales diversos donde cada sociedad a su vez tiene modismos y costumbres diferentes, y donde los puntos de vista y la definición de amigos también puede ser diferente y que obviamente no es buena o mala, sino solo diferente.

¿Pero eso es verdad al 100%?
Quien no ha escuchado alguna vez alguna la frase o slogan “los buenos amigos están siempre, sobre todo en las malas (momentos, situaciones, etc.)”. Suena contundente, real y hasta creo en ella (a pesar que suene un poco cursi también) pero desde mi punto de vista, por qué esperar a que se den esas “malas situaciones” y que necesitemos de ese apoyo emocional como si fuera este la solución a los problemas o dificultades. Que obviamente, no lo es!

En realidad las respuestas y la solución están en nosotros mismos.

Aunque considero que no está de más sentirse acompañado, apoyado u aconsejado, ya que sienta como un bálsamo y reconforta el ánimo. Pero sin confundir, la solución es siempre nuestra responsabilidad (son nuestras decisiones).
Esto me lleva a remarcar un aspecto en la relación con amigos que considero universal:
“Un amigo es aquel que está siempre conectado con nosotros; no necesariamente física y espacialmente. Sin distancias ni tiempo, es calidad y no cantidad lo que hace a la relación. Pudiendo estar este al otro lado del mundo pero sabemos que están ahí siempre y con un solo llamado o mensaje, lo confirmamos”
Los amigos gozan de nuestra plena confianza siendo esta cualidad lo que les otorga la maravillosa facultad de ser quien puede darte ese punto de vista externo en el momento preciso, que incluso puede salvarte la vida. Tienen una perspectiva diferente donde pueden y deben opinar sin limitaciones ni cuidando las formas ni las apariencias. Un comentario, un consejo o una opinión a tiempo, puede modificar y corregir un curso erróneo de una vida.

Solo a esos AMIGOS son a los que escuchamos por el valor añadido que le otorgamos en su condición “de especiales” entre tantos conocidos. Es por ello que estos, los amigos, incluso pueden influir en nuestra forma de actuar y evitarnos problemas, dejarnos caer o mantenernos en el error.

Su ocupación no es preocupación y con solo un toque oportuno, puede ayudar a que reflexiones sobre tu forma de actuar y corrijas un rumbo antes que las cosas pasen el punto de no retorno.

Por ello lo menciono como un aspecto universal y que va mas allá de las culturas o sociedades donde uno desarrolla su vida.

Pues como dije antes, podemos definirnos infinidad de metas, que son necesarias y obviamente nos generarán felicidad al conseguirlas. Pero con quien las comparto?. Hablo de relaciones humanas, afectos, de disfrutar esos momentos que componen la vida y que mejor que poderlos compartir con estos seres especiales.

Hice foco en un estado particular de situación, cuando “las papas queman” y como actúan los Amigos y Pseudo Amigos.

En realidad, tenemos amigos y conocidos o gente con quienes pasamos buenos momentos. Pero cuando las cosas no son risas, festejos o para pasarla bien, la experiencia vivida me lleva a realizar las siguientes preguntas:

¿Quiénes están ahí para ofrecer su apoyo?
¿Solo con saber que están, ya es emocionalmente suficiente?
¿Entre amigos existe el temor que se les pida algo y que deban hacer algo por ti?
¿Es solo un tema de nivel de involucramiento? ¿O que solo es un conocido y nunca fue amigo realmente?
¿Por qué hay momentos que están para todo y otras veces desaparecen?

Posiblemente, en este momento, ya estas frunciendo el ceño con lo que estas leyendo. Cuidado, no quiero ser demagógico en mis pronunciamientos, solo mi particular punto de vista que quizás coincida en mucho con tu propia opinión al respeto.

Entonces continúo con la cuestión numero 3.

El comportamiento que uno mismo lleva adelante.
Obviamente todo lo que hacemos influye en los demás. Sobre todo en los que tenemos mas cerca, pero considero que siendo realmente amigos, se ocuparan de preguntar qué está pasando.

Sino será la excusa perfecta para desmarcarse y si te he visto no me acuerdo.
¿Qué siente uno cuando les faltan esos amigos? ¿Te cuestionas si te has equivocado y era solo una relación unidireccional?

También me planteo que siento yo mismo como pseudo amigo y ¿por qué no me involucro?.
Todos tenemos nuestros problemas, preocupaciones, obligaciones y obviamente, hay gente con quienes fomentamos una conexión especial, feeling o como queramos llamarle. Es por ello que no todos alcanzan esa categoría de amigos.

Los otros también son necesarios como mencione antes pero a los amigos hay que cuidarlos como un huerto, sino muere. Esa es la principal diferencia.
El saberse apoyado y que hay alguien que al menos pondrá el hombro donde descargarse. Ese aporte por ínfimo que parezca tiene un efecto invaluable a nivel emocional. De allí que considero muy importante la relación con amigos.

Aunque este es otro síntoma de lo superficial de las relaciones. ¿Sera que a veces uno la caga y eso es motivo para que un amigo se distancie?
Por que no probo con hablar e indagar mas con su amigo en vez de inferir y cortarse y desaparecer. No hay cuentas pendientes entre amigos. No es cuanto me das y cuanto te doy. No hay cuotas.

Conclusión:

Protege la relación especial con quienes son tus amigos y aprende a diferenciar estos. No por categorizar sino por distribuir la atención que requieren.

Observo la vida como única he irrepetible y por sobre todo, finita. Donde damos infinidad de tumbos, nos equivocamos y acertamos, pero lo que único que nos llevaremos serán esos buenos momentos que hemos compartido con nuestros seres especiales.

Intento aprender constantemente. Todo el tiempo hasta que deje de estar entre los vivos. Luego tocara otra etapa que desconozco de momento…..

Si te gusta lo que comparto. Házmelo saber y compártelo. Si no te agrada, me gustara conocer tu punto de vista.

Yo siempre sigo aprendiendo. Y tu?

 

2 comments

  1. A la fuerza tuve que aprender hace ya muchos anos una verdad que me ha acompanado (noy hay enies en este teclado, sabrás disculpar) y que a veces se me hace escurridiza pero hoy más que nunca debo repetírmela a diario. Es la calidad, no la cantidad. La vida hace que , cual olas, vayamos y volvamos. Cuando hay amistad (y coincido con tu definición de la misma) siempre se vuelve.
    Los amigos están , pero depende de uno mismo el bienestar. Podrían haber hecho algo pro tu amigo? y si lo hicieron! le brindaron momentos sagrados de amistad que más de una persona no tendrá en la vida…. que murió prematuramente? probablemente no exista un buen momento para morir… la cuestión es… qué estela dejó ese mar? Un beso Fabri, me alegra verte feliz.

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