Germinando un emprendedor: mis 7 puntos base

Growing pumpkin plantHoy quiero tocar un tema muy agradable, los momentos de libre pensamiento que solemos tener.

Esos instantes cuando queremos hacer algo distinto pero no terminamos de saber ni qué y mucho menos como. Solo vemos el fin: tener una vida diferente.

Mi idea no es descubrirles la verdad ni decirles que tengo las claves para hacerlo.

A priori, solo compartir mi punto de vista después de jugar este juego muchas veces en mi vida y ver cómo lo juegan otros. Procuro remarcar una serie de puntos, que creo, siempre viene bien tenerlos claro. Sin profundizar en detalles, para eso, me contactas y trabajamos puntualmente. Vamos allá.

 

1) ¿Que quiero?

¿Por qué o para que? ¿Esta es mi motivación o solo una forma de escapar de una situación determinada?

Estas deben ser las preguntas base que debes hacerte, luego hay más, eso está claro. Aunque estas preguntas son el cimiento, tu motivación para construir tu futuro. Te apoyas en lo que sabes y aprovecharas toda tu experiencia e incluso la inexperiencia o desconocimiento te será útil.

 

Pues te diría que la pregunta inicial es cuando menos peliaguda.

Ya que muchas veces hasta incluso cuando tenemos las ideas claras, nos asalta a la mente la duda. Aunque sin esa duda seriamos kamikazes. Por ello, siempre es útil para revalidarse y salir catapultados a nuestro objetivo. Sigue leyendo y te ayudare con sencillas pautas de trabajo:

 

2) Motivadores

Todo cambio se inicia generalmente por una insatisfacción, unos de los disparadores más usuales. Tomo este en este caso, como un punto de partida que nos mueve a pensar “que puedo hacer para mejorar esto”, …..“es todo lo que puedo hacer para vivir a gusto” y muchos etc… Quedaos con el hecho que siempre hay un disparador.

Es este el momento que debemos aprovechar: el mensaje que nos enviamos a nosotros mismos para mover el cul… Cuerpo, cuerpo.

 

3) La idea

Si nos disponemos a ver que debemos hacer, a priori, corremos dos peligros:

  • Que nos agobiamos y pasemos a dejarlo para otro momento
  • Qué nos obsesionamos tanto en buscar información que nos metemos en un sin parar de leer y buscar cuanto recurso haya en la web para hacer tal y cual cosa.

 

Ambos pueden ser nefastos y dinamitaran nuestra iniciativa que tan bien estaba surgiendo. Lo menciono pues es una realidad. Y pasa más de lo que quisiéramos.

“tenemos una idea o algo por el estilo y lo primero que debemos hacer es indagar si es una estupidez o puede haber algo de provecho” con cabeza y objetivo claro: indago que hay en el mundo.

 

4) Información y formación

Para ello, qué mejor que la web para ver que pasa en el mundo. Hasta aquí, perfecto. Obviamente, necesario para no desperdiciar tiempo.

Pero vayamos un paso más allá, lo digo como principal devorador de cuanta información o recurso gratuito haya para avanzar con alguno de mis proyectos, sencillamente,  ¡no lo hagas! –Bueno, no abuses-.

Ver información, indagar (relevar/chequear/consultar) qué hacen otros y cómo, por dónde van los tiros, ok. Pero pasarte horas y horas rizando el rizo, no es bueno. Terminará por empujarte al abandono. Ni llegarás a conocer lo que significa el término procrastinar…..

 

5) Coach

Ahora dicho lo anterior, reitero, si es necesario buscar, analizar e identificar quien puede ser tu modelo a seguir.

“Es excelente ser pionero pero no desestimes el gran valor que aportan esas personas que ya han recorrido el camino y están dispuestos a compartirlo”

 

Quién puede serlo

Te dejo unas pistas lógicas:

  1. Esa persona con quien sientes que conectas (feeling)
  2. Un especialista con quien puedes identificarte y te sientes cómodo en el tono con que comparte la mejor forma de adelantar, vamos, que te transmite una metodología y filosofía de ver las cosas que se alinea con tu objetivo y fortalece tu motivación.

En ese momento, es muy posible, estés frente a quien puede ser tu mentor.

La persona que te puede aportar valor y ayuda para avanzar salvando los errores más comunes (desde los de novato hasta los pro, incluso técnicos); en los que caerás casi con certeza y te llevaran fuera del rumbo que debes llevar para conseguir alcanzar tu destino.

Coaches hay infinidad, pero dar con el que sea de tu medida es la clave.

 

Cuidado, no quiere decir que tu solo no lo puedas hacer; lo señaló como una alternativa que bien vale la pena considerar.

Tiene muchos beneficios y solo un detalle, su precio. De todos modos estamos hablando de invertir en tu negocio. No será gasto sino una inversión que se aprovechara desde el inicio ya que el tiempo es invalorable. En resumen, inversión inteligente no necesariamente cuantiosa.

 

Buscar y seleccionar tu coach

Sigamos avanzando, unas pistas que pueden serte de utilidad en este punto. Quizás lo más rápido es eliminar por lo bajo o descartando perfiles tipo, quiero decir, te describiré una lista muy básica de cuáles NO, a saber:

  • los genios que se venden como si tuvieran poderes sobrenaturales para conseguir cosas. Estos No.
  • Las promesas “happy”. Les digo así a todos los postulados del tipo: tengo las claves del mercado y por tan solo unos dólares o euros, serán tuyas. Dudoso, pero No.
  • Éxito garantizado. Con mi modelo lo alcanzaras. No de raíz.
  • Los que te dicen, “cuidado! esto no es sencillo pero yo sé lo que tienes que hacer para ganar mucho dinero”. Oferta trampa.

Así podría seguir con muchas otras inteligentemente graciosas y diseñadas para cazarte. Aplicando a tu fibra emotiva o cuando menos simple avaricia.

Por otro lado, esto es lo bueno, si hay gente que la tiene muy muy muy clara y que se ha quemado las pestañas buscándole la vuelta (sobre todo errando y ajustando el rumbo) y está dispuesto a compartir contigo estructuras y un modelo de trabajo que le ha sido y es efectivo.

Obviamente con trabajo, pues nada se consigue sin ello (salvo embocar la combinación de la lotería que más dinero reparte).

Resumiendo:  trabajo, trabajo y más trabajo inteligente. Se traduce en logros, satisfacción y realización. La ides es ajustar tu método para disfrutar del tiempo mientras haces.

Ahora bien, continuando con la idea de que germine la semilla del emprendedor que todos llevamos dentro, si TODOS la tenemos en diferentes concentraciones en nuestro ADN, pasemos al siguiente paso.

 

6) Cuando y como

Otro dilema del ferviente emprendedor en potencia.

Cuando estaré listo para lanzarme al mercado, tengo todo lo que debo tener para no pegármela,…. y si me arruino….., si todo el esfuerzo resulta una pérdida de tiempo, …. de esta puedo salir empobrecido económica y emocionalmente….

“el temor no es malo pero la eterna duda no lleva a ningún sitio”

Por lo tanto, no lo terminaras de conocer hasta que te lances. Así de simple.

Por supuesto que no digo que seas un kamikaze (reitero). Pero tampoco busques la perfección de algo que aún no sabes cuál será su medida (de “perfección” digo).

Cayendo un poco en frases trilladas: Las oportunidades son esos trenes que pasan algunas veces en la vida, …. aunque….. para cogerlo debes estar con el equipaje listo (este final es de mi cosecha).

 

Tu equipaje no es más que lo que sabes, tu experiencia y lo que persigues, digamos, tu fondo de armario. Luego son complementos.

 

Resumen: cuando lanzarte: ahora. Empieza a construir y avanza. Como: haciendo. Planifica tu tiempo y fíjate límites con metas a conseguir. Organización y acción no hay formulas mágicas.

Para lo que te propongas siempre hay un inicio, una idea, luego una posibilidad ya que es lo que te gusta y para avanzar, hay que ir haciendo cosas. Incorporar conocimientos y herramientas que facilitarán tu avance pero siempre tendrás que hacer algo para conseguir resultados.

 

Por último, un aspecto también importante:

7) El cambio

Este suele generar muchos efectos en nosotros.

Procuro no ahondar en este lindo tema (uno de mis favoritos). Solo decirte:

Toda sensación, reacción o energía que te genere, procura canalizarla hacia lo que deseas. Suena bonito y fácil, pero sé muy bien que muchas veces no es así.

Tranquilo, es una reacción natural; tú enfoca una meta clara: Lo que quieres y anhelas para ti. Has foco. Siempre que sientas que divagas o que te estancas, regresa a este foco y retoma tu rumbo.

 

En cuanto al cambio, existe mucha biblio al respecto por lo tanto evito ahora profundizar, solo dejar claro que ante cualquier situación que salga de nuestro entorno seguro (digamos “confortabilidad”) tendemos a cagarnos (pasa más de lo que uno se cree). No obstante hay que sobrepasar este estadio.

Prueba con lo siguiente (una acción que suelo utilizar): posiciónate en la meta fijada. Visualízalo.

Haz tu propia reproducción mental de cómo te verías alcanzando tu meta. Vamos una imagen con detalles de tu nueva vida. Cuanto más detalles, más fijación por conseguirlo y disfrutarlo.

Como todo, luego le cogemos gusto y ya no hay quien nos detenga.

 

Corolario:

Como dije al principio del post, tomate tiempo para pensar y desarrollar la idea pero sin quedarte en meros planteos teóricos que jamás se llevan a cabo. (esto pasa y mucho).

Actuar con cabeza evitando querer cubrir todos los aspectos futuros posibles. Sencillamente porque no los conocerás. Si está bien minimizar la incertidumbre, pero hasta ahí.

 

Terminando

Hay muchas frases que ilustran estas situaciones, pero prefiero compartirte la mía:

Si lo sientes, hazlo.

 

Atrévete a pensar, soñar y pruébalo haciendo algo diferente. Lo peor que te puede pasar es que tengas otra anécdota para contar.

 

Y………

Como siempre, te invito a que me compartas tu opinión. Agradeceré ese momento que me dediques, así yo, sigo aprendiendo.

 

Por supuesto, si quieres preguntarme algo o profundizar en algún aspecto, ni lo dudes, hazlo.

No te venderé nada, te ofrezco dos horas de mi tiempo sin costo alguno. Me gusta lo que hago y si puedo aportar a tu idea, mejor.

 

Disfruta de todos los procesos. Son parte de tu vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *